|
UN DIA A LA VEZ Al cabo de un tiempo, la vaca engendró dos terneros, que a su vez, cuando fueron grandes produjeron mucha bendición al campesino. El padre de aquel joven inquieto por aprender, le explicó; "los acontecimientos no se evalúan por lo que de primera instancia parecen, hay que esperar por que todo obra para bien para aquellos que aman al Señor. En la espera, encontramos unas avenidas de posibilidades que Dios utiliza para el beneficio de nosotros. Preocúpate por hacer el bien hoy, por que mañana será otro día donde volveremos a hacer el bien". Que tremenda enseñanza. Hoy día, queremos todo para el momento o cuidado, si para antes de que lo necesitemos, mejor... Tenemos que volver al tiempo de Dios en todo lo que significa ser hijos del Señor. Los tiempos están en las manos de Dios y esto nos confronta con la gran realidad de que no podemos desesperarnos, ni entrar en ansiedades, depresiones ni tristezas que nos puedan descontrolar de nuestra realidad. Creo que hay momentos donde nos visitan todas esas cosas que he mencionado, pero lo que no creo que nos deba ocurrir es que nos descontrolemos. NO... Es tiempo de confiar en Dios porque nunca ha dejado de tener todo bajo control. DIOS ESTÁ EN CONTROL... Preguntemos a aquellos ancianos que vivieron en las
décadas de los 30 y 60. ¿Cómo pudieron sobrellevar y cómo hicieron para
superar aquellos momentos de dolor, de falta de alimentos, de falta de
medicamentos, de trabajo y de falta de dinero? No tengo duda alguna que
nos dirán; "Supimos recurrir a Dios y él nos sustentó cuando nos
encontrábamos débiles, nos abrazó cuando nos sentimos vulnerables, nos dió
seguridad cuando nos sentimos inseguros, nos dió protección cuando nos
sentimos acabados y nos edificó cuando nos sentimos destruidos". Los
momentos que estamos viviendo hoy, no son nuevos para nuestra gente.
Volvamos a los cimientos de las columnas del ayer y hagamos lo mismo. Esas
columnas que tienen el cabello blanco, sus caras llenas de arrugas, pero
también facciones en sus caras de seguridad, paz y confianza. Ellos nos
sabrán decir; "Dios estuvo en control en aquellas décadas, y ahora lo está
también". Las mismas cosas que hicimos ayer se pueden hacer hoy. Lo que
funcionó ayer, funcionarán hoy. Recurramos al altar, a la oración y al
ayuno que de esas experiencias vendrá nuestro socorro. "porque muchos años
de vida y de paz te aumentarán"(Prov.3.2). |
| Volver Atras |